La recuperación de la obra civil y la edificación abre oportunidades para el sector, mientras el encarecimiento habitacional y las limitaciones de financiamiento condicionan el mercado. Los centros de datos también podrían impulsar nuevas inversiones, sujetas a la disponibilidad de energía y agua.
El sector de la construcción en México podría mantener una trayectoria positiva hacia 2027, impulsado por la infraestructura, la edificación residencial y una mayor participación de la inversión privada. Sin embargo, la recuperación enfrenta obstáculos relacionados con los costos, el crédito y el acceso a la vivienda, de acuerdo con el informe Situación Inmobiliaria México, segundo semestre de 2026, elaborado por BBVA Research.
En su balance del primer semestre, el área de análisis económico de BBVA señala que la actividad constructora mostró una recuperación apoyada principalmente en la obra civil y la edificación. No obstante, advierte que el panorama para los próximos meses dependerá de la evolución de la inversión y de las restricciones presupuestarias del sector público.
Hacia el cierre de 2026 y durante el próximo año, el documento anticipa una trayectoria favorable, aunque condicionada por el entorno fiscal. BBVA Research resume uno de los principales riesgos al señalar que “el menor espacio fiscal y las restricciones presupuestarias podrían limitar el crecimiento de la obra pública”.
La vivienda concentra el principal desafío del mercado
Aunque el mercado habitacional muestra señales de estabilización, la posibilidad de ampliar la oferta no garantiza que más hogares puedan comprar una vivienda. El informe identifica la asequibilidad como uno de los problemas centrales, debido a que los precios han aumentado a un ritmo muy superior al de los ingresos.
Entre 2016 y 2025, los precios de la vivienda en México acumularon un incremento de 108.5%, frente a un crecimiento de 25% en el ingreso por hogar, de acuerdo con los indicadores analizados por BBVA Research con información de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
La diferencia entre ambas variaciones evidencia la presión que enfrenta la capacidad de compra de los hogares. El reporte advierte que el aumento de los ingresos no ha compensado el encarecimiento de los inmuebles, lo que limita el acceso al mercado de adquisición, incluso cuando existe vivienda disponible.
El diagnóstico también muestra que las condiciones cambian entre entidades federativas. En algunos mercados, el problema está relacionado con la capacidad de compra; en otros, con el volumen y la composición de la oferta. Por ello, el número de viviendas en construcción o terminadas debe analizarse junto con los precios, los ingresos y el ritmo de venta.
Aumentan los proyectos, pero falta convertirlos en vivienda disponible
La oferta habitacional presenta señales de expansión, especialmente en el segmento de interés social. BBVA Research reporta que el registro de nuevos proyectos de vivienda aumentó 200.7% en el primer semestre de 2026 respecto al mismo periodo de 2025, hasta superar las 250 mil viviendas. El informe relaciona este avance con el Programa de Vivienda del Bienestar.
Sin embargo, el registro de proyectos no equivale a viviendas terminadas ni disponibles para compra. Una parte importante de las unidades todavía se encuentra en etapas iniciales, por lo que el impacto sobre la oferta efectiva dependerá del avance de las obras y de su capacidad para atender la demanda.
Al cierre de 2025, el Registro Único de Vivienda reportaba poco más de 265 mil viviendas en proceso de construcción o terminadas. De ese total, 43% correspondía a vivienda de interés social, 32.7% a vivienda tradicional y 24.3% a los segmentos medio y residencial.
BBVA Research considera que una mayor disponibilidad podría contribuir a moderar las presiones sobre los precios, pero advierte que el efecto no sería inmediato ni uniforme entre regiones. La oferta debe corresponder con la capacidad económica de los hogares y con las características de cada mercado local.
El crédito hipotecario mantiene un crecimiento moderado
El financiamiento constituye otro factor determinante para la evolución del mercado. Según el informe, la originación hipotecaria total podría cerrar 2026 con un crecimiento anual de entre 0% y 2% en el número de créditos. Durante el primer semestre, el total de financiamientos para adquisición de vivienda creció 1.6% anual.
La evolución también presenta diferencias entre instituciones. Mientras los organismos públicos sostuvieron el crecimiento de la colocación, la banca comercial registró una contracción en el número de créditos destinados a la adquisición durante la primera mitad del año.
A la par, los precios de la vivienda continuaron aumentando. El índice de la SHF avanzó 7.9% durante el primer semestre de 2026, mientras que la vivienda económica-social registró un incremento de 10%, de acuerdo con las cifras citadas por BBVA Research.
Esta combinación mantiene la presión sobre los hogares de menores ingresos y plantea un desafío para los desarrolladores: ampliar la producción no basta si el precio final y las opciones de financiamiento quedan fuera del alcance de la demanda.
Los centros de datos abren una nueva oportunidad para la edificación
Además de la infraestructura tradicional y la vivienda, BBVA Research identifica en los centros de datos una posible fuente de impulso para la edificación productiva. La expansión de los servicios digitales y de las aplicaciones de inteligencia artificial está elevando la demanda mundial de instalaciones para procesar y almacenar información.
El informe cita estimaciones de JLL según las cuales entre 2026 y 2030 se desarrollarían 100 gigawatts (GW) de nueva capacidad de centros de datos en el mundo, lo que prácticamente duplicaría la capacidad instalada global. En México, la capacidad instalada reportada por la Asociación Mexicana de Data Centers es de 0.28 GW.
La oportunidad no se limita a construir inmuebles. El desarrollo de estos complejos puede generar demanda para infraestructura eléctrica, sistemas de enfriamiento y componentes tecnológicos, además de abrir posibilidades para proveedores y fabricantes vinculados con esa cadena de valor.
No obstante, el reporte subraya que la viabilidad de estos proyectos depende de factores que van más allá de la disponibilidad de suelo o de naves industriales. En palabras de BBVA Research, “La viabilidad de la edificación de centros de datos va más allá de la construcción de una nave industrial”.
La disponibilidad de electricidad y agua es determinante para su ubicación y operación. Los centros de datos requieren grandes cantidades de energía y sistemas para disipar el calor que generan, mientras que la presión sobre los recursos hídricos puede convertirse en una limitante en determinadas regiones.
El informe destaca que México tiene oportunidades para atraer inversiones y fortalecer su participación como proveedor de sistemas de enfriamiento y componentes tecnológicos. Para aprovecharlas, será necesario desarrollar infraestructura energética e hídrica suficiente y considerar las condiciones de sostenibilidad de cada proyecto.
La evolución de 2027 dependerá de la ejecución de proyectos
El panorama descrito por BBVA Research combina oportunidades para la construcción con restricciones que podrían limitar su alcance. La inversión en obra civil, los proyectos habitacionales y la expansión de los centros de datos abren espacios para desarrolladores, constructoras y proveedores, pero sus resultados dependerán de la disponibilidad de financiamiento, la ejecución efectiva de las obras y la infraestructura que requieren.
En vivienda, el reto será transformar el aumento de proyectos registrados en unidades terminadas y accesibles. En infraestructura, las restricciones presupuestarias podrían limitar el impulso de la obra pública. En los centros de datos, la disponibilidad de electricidad y agua será decisiva para convertir la demanda tecnológica en inversiones viables.
El informe plantea así una perspectiva de oportunidades para el sector durante 2027, pero también subraya que el crecimiento deberá evaluarse no sólo por el volumen de construcción, sino por la capacidad de concretar proyectos y responder a las condiciones económicas y de infraestructura del país.
Fuente: BBVA Research, Situación Inmobiliaria México, segundo semestre de 2026. Las cifras y estimaciones corresponden a los periodos indicados en el informe.








